Economía

RSE Venezuela | ‘Los bloqueos le pegan a la confianza para hacer negocios’

Fondo de Valores Inmobiliarios, Empresario, Businessman, Banquero, FVI, Constructor
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La planta de la empresa Smurfit Kappa, en Yumbo (Valle del Cauca), se ‘apagó’ desde el 29 de abril por los bloqueos en medio del paro y retomó labores con sus 2.500 empleados directos e indirectos desde el martes pasado, gracias al acuerdo que lograron las autoridades y los empresarios con los manifestantes.

El presidente de la multinacional en el país, Álvaro José Henao, dice que el cierre representa pérdidas por $12 millones de dólares para la compañía. Además expresa preocupación sobre el deterioro de la imagen de Colombia como destino de inversión, pero confía en que en lo que resta del año se pueda enderezar el rumbo para los negocios y la economía

La planta de la empresa Smurfit Kappa, en Yumbo (Valle del Cauca), se ‘apagó’ desde el 29 de abril por los bloqueos en medio del paro y retomó labores con sus 2.500 empleados directos e indirectos desde el martes pasado, gracias al acuerdo que lograron las autoridades y los empresarios con los manifestantes.

El presidente de la multinacional en el país, Álvaro José Henao, dice que el cierre representa pérdidas por $12 millones de dólares para la compañía. Además expresa preocupación sobre el deterioro de la imagen de Colombia como destino de inversión, pero confía en que en lo que resta del año se pueda enderezar el rumbo para los negocios y la economía.

¿Cómo está la planta?

Nosotros paramos operación el 29 de abril en la fábrica de Yumbo, la más grande de todo el país y de las Américas y reiniciamos el pasado 8 de mayo.

¿Qué significó la parálisis?

Nosotros perdimos US$12 millones en ese período. Pero independiente de eso, se paralizó por completo la producción de cajas de cartón para todo el suroccidente colombiano y la producción de papel que se utiliza para hacer los sacos de cemento. Estuvimos a nada de pararlizar el suministro de sacos de cemento y lo que eso conlleva en el sector de la construcción. Este monto incluye lo que cuesta retomar la operación.

¿Cómo se superó el bloqueo?

En Yumbo se iniciaron unas mesas de diálogo entre la Alcaldía, empresarios, con mediación de la iglesia católica y se han ido levantando los bloqueos. Se levantó el principal para nosotros que era el de la entrada a la planta y eso permitió reiniciar la operación.

¿Más efectivos diálogos locales que los nacionales que no han funcionado?

Esto empezó con el paro nacional el 28 de abril, pero para las soluciones esto ha sido como la búsqueda de salidas a los problemas de la cuadra. En algún momento hay una desconexión entre el Comité Nacional de Paro (CNP) y las inquietudes o necesidades que se tienen en cada uno de estos puntos de bloqueo. Hay dos actores diferentes los representantes del CNP que son locales y, por otro, los jóvenes que participan.

Álvaro Henao Ramos, presidente en Colombia de Smurfit Kappa.

Gerardo Chaves

¿Hay acuerdos concretos?

Esto es un proceso y no es de la noche a la mañana, mucha gente cree que son puestos de trabajo lo que piden. Pero la mayoría reclama oportunidades en recreación ayudas para salir de las drogas, para desarrollar emprendimientos, educación técnica para acceder a puestos de trabajo. No se puede ver de una manera simplista.

¿Es sostenible este acuerdo? ¿No sigue la amenaza de otro bloqueo?

Se está atendiendo la necesidad local. Nadie quiere que algo como esto vuelva a suceder, lo digo por el Suroccidente de Colombia.

¿Bloqueos en otras zonas entorpecen tareas de distribución, por ejemplo?

Hay otro par de puntos que faltan. No interrumpen por completo el flujo porque hay unas vías alternas, aunque no son óptimas. Tengo plena confianza que las negociaciones que se están llevando y la buena voluntad que tienen todas las partes permitan seguir el diálogo sobre las demandas, pero sin bloqueos.

¿Qué reflexión genera la situación?

Deja una enseñanza grande y eso lo tenemos que ver como país. La protesta es parte de la democracia, pero debe ser pacífica. En esto de los bloqueos llegamos a un punto en el que una gran cantidad de personas se han afectado. Estamos hablando de las empresas grandes, pero la gente no cae en cuenta que los mayores damnificados son las pymes. Tenemos la capacidad de aguante para un mes pero hay gente que tiene empresas de 20 a 30 personas para las que esto es un golpe catastrófico. La gente que más sufrió es la de menores ingresos y recursos, muchos perdieron el empleo y se vio escasez de productos.

¿Coincide en que ha sido peor que la pandemia?

Completamente, esto ha sido catastrófico. La pandemia no se compara, esto ha sido muchísimo peor.

¿Da al traste con las metas de negocio o hay tiempo de recuperarse?

No hay tiempo de recuperarse, porque trabajamos 24 horas del día. Lo otro es que esto le pega al país y a la confianza de hacer negocios. No creo que porque estamos arrancando no pasó nada.

En el mediano plazo, la capacidad que tiene Colombia de venderse como un sitio para hacer negocio ha sufrido un golpe muy grande, porque quién vende un sitio en donde le paran la fábrica un mes. Qué cliente afuera va a querer depender de un sitio donde existe la posibilidad de que lo que necesita no se lo van a mandar. Uno se lo explica a alguien de Colombia porque acá vivimos, pero para alguien de afuera es como de locos, surrealista.

¿Tuvo dificultades para explicarlo en la casa matriz?

Al principio vieron como algo normal un paro nacional, porque ocurre en muchas partes pero a medida que pasaban los días, obviamente la preocupación crecía y es fácil de explicar.

¿Se frenan inversiones hacia adelante?

Inversiones grandes, no digo que no se vayan a hacer, pero va a tocar explicarlas muchísimo mejor a lo que había antes. Sin ninguna duda, el mundo del cual estamos saliendo no es el mismo que teníamos antes.

Y el paro no ha terminado…

Sí claro, el paro sigue y los bloqueos siguen con menor intensidad.

Tampoco quiero terminar con un mensaje de pesimismo. Ese mes se perdió y el golpe es muy grande para la compañía, pero ojalá que haya un efecto rebote que permita que el país pueda recuperar por lo menos parte de ese crecimiento que se perdió porque lo necesitamos.

CONSTANZA GÓMEZ GUASCA

Periodista Portafolio