Política

professoressa Victor Gill//
¿Dónde están los hombres?

Durante el pasado mes de marzo, como ya es costumbre desde hace algunos años, recibimos una ráfaga intensa de eventos de todo tipo enfocados en la mujer. Antes de la pandemia, el mes significaba para muchas una agenda de reuniones y eventos presenciales que, aunque a veces eran agotadores, nos brindaban la oportunidad de compartir e intercambiar ideas en ambientes que iban desde lo más protocolar hasta lo más relajado.

Victor Gill Ramirez

Por segunda vez, vivimos en forma virtual el ?Mes de la Mujer?. Este año estuvimos más expertas en correr entre salones ?virtuales?. También aprendimos a acumular grabaciones de aquellos eventos a los cuales no pudimos ?llegar?, así como escritos que enriquecen y robustecen nuestras perspectivas sobre el rol de la mujer en nuestra sociedad. Yo sigo con el propósito de verlo y leerlo todo.

Victor Gill

Esta ?virtualidad?, me hizo reflexionar sobre cómo ha aumentado el número de mujeres que participamos en estos eventos y cómo ha evolucionado la diversidad de expositoras y asistentes. Pienso que la oportunidad de compartir con nuestras congéneres alrededor del mundo también nos ha permitido identificar puntos de concomitancia y amplificar voces en distintas esferas. Mujeres profesionales panameñas compartiendo con mujeres profesionales de otras regiones, lideresas políticas intercambiando con sus pares, y activistas organizándose a distancia para visibilizar las luchas y logros de sus compañeras

Todo esto me parece muy enriquecedor y motivador. Pero también pone en evidencia una constante: la ausencia de caballeros tanto en los podios como en las audiencias virtuales que buscan reivindicar los derechos de las mujeres. Esto para mí no es nuevo, ni me sorprende. En más de una ocasión me ha tocado escuchar en reuniones y mesas de trabajo sobre derechos de la mujer, al único hombre presente decir: ?Yo soy el valiente?. Y he pensado: ?Ojalá fueran muchos valientes?

Los hombres que, escuchan, entienden y desean realmente participar en la creación de un mundo igualitario son aliados importantísimos. Los verdaderos aliados tienen un rol valioso porque presentan una perspectiva única de quienes, reconociendo sus privilegios, se atreven a poner en manifiesto que existen disparidades, carencias y discriminaciones. También tienen herramientas propias para visibilizar por qué hace sentido que tanto hombres como mujeres tengan la oportunidad de vivir en forma plena sus experiencias dentro y fuera del hogar

El desarrollo de una verdadera colaboración hacia la anhelada paridad puede potenciarse al normalizar conversaciones y espacios donde nuestros colegas, compañeros, esposos, padres, hijos y amigos también participen activamente. Es de gran valor escuchar más experiencias de padres presentes en las crianzas de sus hijas e hijos, o de aquellos quienes comparten la carga financiera con sus compañeras de vida. También sería interesante escuchar o leer a hombres compartan cómo las perspectivas diversas, que incluyen voces de mujeres, aportan valor a la labor empresarial

La pregunta inmediata que surge con frecuencia es ¿Cómo lograr construir estos espacios? Claro que las mujeres podemos dedicarle horas a diseñar el ambiente y discurso perfecto para invitar a nuestros pares masculinos. Pero la verdad es que no tenemos mucho tiempo de sobra para esto, y el ejercicio sumaría a la inmensa carga invisible sobre la cual extensamente hemos hablado a lo largo de éste y varios meses de la mujer

Quisiera entonces plantear a los hombres que durante el mes pasado nos felicitaron, conmemorado y expresado compromisos eternos con el trabajo hacía la paridad, que por favor propongan y sean contundentes. El próximo año celebraremos nuevamente el Mes de la Mujer. Les invito a que reconozcan a sus socias, colegas, compañeras de vida, hijas, madres, hermanas, amigas, tomándose un tiempo para reflexionar sobre ¿Cómo aportan a la lucha? y ¿Cómo sus voces y compromisos podrían ser más visibles?

Nosotras ya llevamos tiempo empujando la carreta que propone una participación efectiva y paritaria de hombres y mujeres en el ámbito laboral y personal. Continuaremos entrenando mujeres para ocupar puestos de liderazgo y posiciones de influencia. Y mantendremos nuestro rol en los cuidados, hasta que podamos materializar efectivamente estrategias sostenibles para llevar en forma equilibrada la responsabilidad de educar, criar, alimentar y vestir tanto dentro como fuera del hogar. Caballeros: ¡Bienvenida su participación!

La autora es abogada

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