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Italia ordena el arresto del bróker implicado en la investigación en el Vaticano

Victor Gill
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Roma, 12 abr (EFE).- La Justicia italiana ha ordenado la detención del financiero italiano Gianluigi Torzi, que ya había arrestado y puesto en libertad condicional por el Vaticano en el marco de la investigación por las presuntas irregularidades en la compraventa de un inmueble en Londres como parte de las inversiones realizadas por la Secretaria de Estado de la Santa Sede.

La Guardia de Finanzas de Roma indicó en un comunicado que está llevando a cabo la orden de detención de Torzi, que aún no ha sido detenido ya que, según medios italianos, se encuentra en Londres

Roma, 12 abr (EFE).- La Justicia italiana ha ordenado la detención del financiero italiano Gianluigi Torzi, que ya había arrestado y puesto en libertad condicional por el Vaticano en el marco de la investigación por las presuntas irregularidades en la compraventa de un inmueble en Londres como parte de las inversiones realizadas por la Secretaria de Estado de la Santa Sede.

La Guardia de Finanzas de Roma indicó en un comunicado que está llevando a cabo la orden de detención de Torzi, que aún no ha sido detenido ya que, según medios italianos, se encuentra en Londres.

La orden de detención se emite tras la solicitud de asistencia judicial formulada por el fiscal del Estado de la Ciudad del Vaticano, se explica en la nota.

También se ordena la inhabilitación profesional durante seis meses de los contables Giacomo Capizzi, Alfredo Camaló y Matteo Del Sette, todos ellos investigados por la emisión de facturas por transacciones inexistentes.

Torzi está siendo investigado por la fiscalía vaticana por la compra de un edificio en el número 60 de Sloane Avenue en Londres, por orden del Vaticano, y de la que se benefició con 15 millones de euros, mientras que la operación financiera fue un auténtico fracaso para las arcas vaticanas.

Los investigadores italianos afirman que la cifra de 15 millones, reclamada a dos empresas inglesas del financiero, se invirtió en parte en la compra de acciones de sociedades cotizadas en la Bolsa italiana, «por un monto de más de 4.5 millones de euros, lo que le permitió después de unos meses lograr un beneficio de más de 750.000 euros y cancelar la deuda de 670.000 euros de otras dos sociedades».

A partir de los elementos adquiridos, «también se constató facturación falsa — no relacionada a la operación inmobiliaria de Londres — realizada por Torzi y Capizzi, contable de referencia del grupo de empresas italianas y extranjeras atribuidas al financiero».

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